sábado, 6 de mayo de 2017

Esta es una pelea esencial para mí, para mi familia

Julio César Chávez Jr. sabía lo que significaba desamparar todo y también irse a las montañas de Centro Ritual Otomí, en el Estado de México. Mas el sacrificio, sabe, valdrá la pena. El hijo de la historia legendaria mexicana va a subir al ring del TMobile en Las Vegas para jugarse no solo su porvenir, asimismo para poner sobre la línea su nombre, ese apellido que todo pugilista sueña con tener entre su lista de contrincantes vencidos.

"Esta es una pelea bien esencial para mí, para mi familia. El nombre Chávez en el boxeo es bien conocido y reconocido. Sé que no puedo perder y de ahí que estoy adiestrando con mucha fuerza, no dejo nada para después. El día de hoy es el momento y creo que se refleja. Me siento realmente bien y más en este peso que hace 3 o bien 4 años no marcaba", afirmó en entrevista con La afición el peleador sinaloense, quien ve en el Canelo la ocasión de recuperar el camino que perdió tras manchar su récord.

Acompañado por su hija, Julia, su esposa Frida, su hermano Omar y el resto de su equipo, Julio César halla cada día una inspiración para levantarse y continuar adiestrando pese a que vivir en las montañas, lejos de teléfonos celulares y también internet, cuesta trabajo. "Me siento orgulloso del trabajo que he hecho hasta el momento, de de qué forma va el campamento. Mi cuerpo responde realmente bien y no me siento mal por los sacrificios que se hacen. Esta victoria es lo que deseo, mas sé que las palabras no valen de nada, mejor esa noche le probaré a Canelo y a el resto que soy mejor que cualquier otro contrincante que haya enfrentado", sentenció el que va a llegar con una foja profesional de 50¬2¬1 con treinta y dos nocauts.

Pareciese que Julio César absorbió la calma del sitio y no muestra deseos de adelantar el tiempo como en otrora, cuando a esta altura empezaba a sentir los efectos de la deshidratación y el deseo de que llegase el momento de cumplir con el pesaje y poder restituirse. Esta vez, su físico es diferente, se ve marcado, prácticamente sin grasa, y eso que todavía le quitan por rebajar cerca de 5 kilos. "Lo cierto es que no me siento como anteriormente. Mal y gastado. A la inversa. Mas fue un trabajo que comenzamos gradual. Desde mi última pelea en el último mes del año hemos mantenido el trabajo y ha resultado fácil a comparación a otras veces. Mas eso me llena de confianza para llegar bien, fuerte a la pelea. Van a ver de qué manera va a ser diferente", sentenció.